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14/8/10

PALABRAS DE ESPECTADORES XIX (2010)

No necesitamos saber quiénes son esa mujer y ese hombre, ni de dónde vienen, ni dónde viven, ni siquiera necesitamos información cierta acerca de su pasado. Nos alcanza con la contundencia de lo que les está sucediendo en el momento en que concentramos nuestra atención en ellos; un proceso minucioso y particularizado hacia la unión de los cuerpos -con un beso como primer paso-, ya que sus almas parecen comprometidas desde la primera escena, en la cual ella se “empaca” a sí misma en una valija que él retira de la habitación que ella decide deshabitar, habitación de un presunto convento, dato que vamos a confirmar bastante más adelante, por boca de ella misma.

El tren es viaje la primera vez, y la segunda vez es posibilidad no real de viaje de vuelta.

Sistema que parece perfecto y después, como corresponde a todo sistema orgánico e imprevisible, se corrompe, se mancha, se “imperfecciona”.

El naturalismo a toda prueba de las actuaciones se tiñe a veces de un casi excesivo tono melodramático o humorístico, poniendo de manifiesto el artificio teatral, como si el espectáculo nos dijera que, más allá de su estética hiperrealista, no pretende hacernos creer que eso es la realidad; o, dada la precariedad de la sala (“precariedad” no manifiesta un juicio de valor), la escenografía oscila o la puerta se traba o no se cierra o se escuchan los movimientos obscenos (pasos, movimientos de trastos) detrás de las paredes, el teatro se hace presente, y dialoga binaria, dialéctica, realmente, con esa realidad que parece real, pero que no lo es ni lo pretende.

Cuando vi la función (una cualquiera, ni estreno ni reestreno; prefiero formar parte del público), muy conmovido le dije a la autora/directora que el espectáculo podía servir de ilustración en un eventual congreso de “situación dramática”: pasa algo, pasa algo todo el tiempo, como en la vida; aunque no se sepa siempre bien qué pasa, como en la vida. Y entonces uno se identifica y se distancia, y piensa y se emociona... o sea, asiste al teatro.

Marcelo Bertuccio

PALABRAS DE ESPECTADORES XVIII (2010)

Me gustan los chocolates…por eso voto a voto de silencio...

Salí de la sala con la impresión-percepción de haber leído esos poemas de amor que vienen como parte del envoltorio de un chocolate.
No abrí un chocolate. Entré a la sala de El Espacio Teatral El Kafka a ver “Voto de silencio” .

Y la palabra tiempo como un anticipo…tiempo para observar y esperar con un escenario con un baúl y un crucifijo bajo una luz tenue y una música acompañante.

Lo mínimo para lo máximo…

La acción cuando comienza la obra es mínima, contundente, precisa y por lo tanto imprescindible.
Porque cuando las palabras son pocas se hacen escenario y dejan un eco necesario para suspirar y comprender.

En estos tiempos donde se establece un debate entre el teatro de texto y las nuevas vanguardias.
Presencié un equilibrio.
Lo necesario.
Lo imprescindible.
Hay tiempo para el pudor…el despertar del deseo detrás de los miedos…nuevamente tiempo…tiempo…pausas.

¿Qué más?

Salí saboreando este poema envuelto en un escenario.

Ana María Allaria

7/8/10

PALABRAS DE ESPECTADORES XVII (2010)

Felicito tanto a Verónica y a todo su equipo por el maravilloso regalo que nos hacen al haber generado una obra como Voto de silencio. Es una historia sumamente conmovedora. Una historia de amor pero no de las clásicas del tipo “de chica conoce a chico y se enamoran y ya” sino que uno de los mayores aciertos, a mi entender, es que esta obra pone el foco en esos seres simples, sencillos, a los que casi nunca se les presta atención porque transcurren sus vidas cotidianas sin mayores estridencias…. Casi en silencio. Quizá esto mismo fue lo que movilizó a Verónica para contarnos esta historia… No lo sé. Pero lo que sí se es que con muy pocas palabras los actores transmiten, con una sutileza y una holgura casi mayúsculas, todo un universo completo acerca de lo que les pasa a sus personajes con el otro. Vemos en escena así seres tan humanos. Y tan encantadores, además.

Por momentos, esta obra expele poesía, ya que han sabido capturar tan bien el clima de los distintos momentos. Es como si, en ciertas escenas, hubiesen capturado la sutil intensidad de lo que sucede para dejarlo allí, como atrapando la magia y depositarla en ese escenario, para que flote en el aire…. Capturando esos momentos, como fotos. Como la poesía misma. Y deleitándonos a todos nosotros, los espectadores. Claro está, que ayudó muchísimo para esto el trabajo del iluminador, que supo pintar tan bien con su paleta de colores los distintos matices que posee todo el transcurrir de un día… Y esos grillitos allí afuera, cuando cae el sol, sonando. Y esos pajaritos cantando al amanecer. Todo, todo está muy bien cuidado.

Y como dije al comienzo de estas líneas, Voto de silencio es un espectáculo conmovedor. Una simple historia chiquita, y por esto mismo, universal, y enorme. Es imposible no verla y salir movilizado y agradecido después de ser testigos de esta historia de amor.

Marcelo Saltal

13/7/10

PALABRAS DE ESPECTADORES XVI (2010)

Un día un amigo me recomendó una obra de teatro
Paso un tiempo hasta que fui a verla...
No supe bien porque, pero durante tres semanas, tuve la sensación permanente de que tenia que ir a ver Voto de Silencio.
Cuando fui, entendí
Era justo lo que andaba necesitando: una caricia al alma
Una historia simple y maravillosa
Personajes de esos que se te quedan clavados en la memoria
No tengo otra cosa mas que decir gracias. Gracias por la pequeña historia tan inmensa y tan bien narrada.
Me llevo el sonido de una campanita, una enorme valija cargada por un hombre y el silencio de una mujer.
Carolina Barbosa

30/6/10

PALABRAS DE ESPECTADORES XV (2010)

6 intentos de hablar sobre el silencio

1. Grillos.

No recuerdo si lo leí o lo escuché, pero en todo caso no importa. Digamos, simplemente, que cierto día una voz me hizo llegar una hermosa teoría. Decía: que gracias a las vibraciones que las patas de los grillos producen (sí: el famoso cri, cri) se puede llegar a calcular la temperatura. Siguiendo esta lógica, el tiempo ambiental es fácilmente deducible gracias a una operación matemático/biológica que consiste en dividir la cantidad de “cris” que se suceden durante un minuto por un determinado número (que en este momento no me acuerdo). En Voto de Silencio, hay grillos, hay “cris” y hay minutos. Cuando llega la noche, la luz azul pasa por la ventana y los grillos impregnan el ambiente sonoro para marcarnos la temperatura exacta de la escena, la temperatura de la noche. Se toman su tiempo también para darle la calidez a los sueños de la protagonista (que duerme, silenciosa, pero con sonrisa cálida) sobre el rítmico silencio de los insectos.

2. Sístole y diástole.

Otra anécdota entre ciencia y arte: el compositor norteamericano John Cage quiso experimentar el silencio absoluto. Como músico, quería distinguir lo que era estar en un lugar en donde no se escuchara nada, absolutamente nada, ni siquiera los grillos. Para ello, ingresó en una cámara anecódica (una cámara que produce el silencio absoluto) y se quedó en ella por un tiempo. Para su horror o alivio (no lo sabemos ni lo sabremos), llegó a la conclusión de que el silencio absoluto no existe ya que, a los minutos de encontrarse en el interior del receptáculo, no podía parar de escuchar como su corazón bombeaba la sangre a todas las venas y arterias de su cuerpo. Ana, está callada y su cuerpo, sus movimientos, hablan mejor que cuando su boca se mueve y exhala palabras. Ella sólo habla para callar lo que su cuerpo está gritando en cada momento, en cada movimiento de su sangre.

3. Cuaderno.

¿Qué pasó con el cuaderno que dice? Las mejores palabras que Ana escribe son las puntadas que da sobre las telas que cose, haciendo el contrapunto al azul de la noche que entra por la ventana; haciendo sombra sobre la fría sombra de la pared; haciendo el contratiempo a los grillos que se cuelan sobre el parlante. El cuaderno es el pasado y el futuro a la vez. Sin embargo, Ana es como el silencio: puro presente. Por eso no destruye su cuaderno cuando decide al autoexiliarse en su propio equipaje, en su propio lenguaje. Decide dejarle a su hombre la dura tarea de decidir qué hacer con las palabras de lo que pasó y pasará. Ana con el cuerpo, con el presente. Porque el pasado y el futuro pertenecen a los demás y el presente a nosotros, los espectadores.

4. Bicicletas.

Es la máquina perfecta. En ella mecánica y cuerpo se funden para permitirnos avanzar más rápido. Juan, las arregla y por eso sabe también que para que esa máquina funcione a la perfección, las correas de transmisión, los engranajes deben estar aceitados. Debe esperar también a que los movimientos de su amada se sincronicen (primero con rueditas) y pedaleen sobre los objetos que él mismo le va colocando a su alrededor. La campanita en la puerta (“hay que mejorar este sistema” dice), la maleta en la ventana, la frazada antigua, el mate y las tostadas, el escritorio, las cortinas, la ropa para el trabajo, los cuadritos en la pared, los cuentos por la noche, la cama, las palabras, el vestido y el beso. El beso que es la confirmación de que Ana, ya sabe manejar la máquina y avanzar sin rueditas hacia el destino que desee.

5. Elecciones.

El voto es una esperanza. Es el juego al que los ciudadanos se someten para elegir a sus representantes. Ana está en el cuarto oscuro y decide autometerse en su propia urna para que su representante (su intermediario) la lleve por el camino de sus deseos. Ana se vota, se arroja a su ambición de que otros la conduzcan en el camino de su propio silencio. La dictadura de Dios pierde por Balottage con el hombre. Juan, por el contrario, es un demócrata: sondea las sonrisas y los gestos para ganar su representación en el mundo de Ana. Sabe que ante la menor tentativa dictatorial de su lenguaje, su(s) votante(s) se irá(n) rápido, tan como los recuerdos de los sueños que se nos esfuman al despertar.

6. Silencio.

Meter en la valija todo, incluso a uno mismo y partir en la oscuridad. Luego, el grito del tren, la bestia moderna que nos ensordece y no nos deja escuchar lo que tenemos para decirnos a nosotros mismos. Ser llevado hacia un lugar en donde el silencio es igual a pájaros cantando y a grillos rítmicos. Luz azul, luz naranja y el transcurrir de los días. Romper el silencio con un beso.

Federico Docampo

28/6/10

PALABRAS DE ESPECTADORES XIV (2010)

Frente a una obra de arte lo que allí uno pone en juego como espectador es todo nuestro pasado irrenunciable en el que colores, ritmos, gestos, intensidades son un intenso bagaje poco racional que dialoga con la obra durante su transcurrir. Y es en ese diálogo en el que uno se identifica o se pierde. En Voto de silencio me he identificado al considerar al amor a la manera de gestos tan simples para construirlo. No hace falta ser un héroe con el otro para amar, no hace falta un conflicto grandilocuente para poder mostrarlo tampoco. La cotidianeidad en el amor es esto, preparar un mate y compartirlo, ponerte contento porque al otro le va bien en el trabajo o acompañarlo y estimularlo cuando las cosas no van tan bien y quiere cambiar de rumbo. Es el misterio del otro el que nos lleva a querer descubrirlo aún más. Es el silencio y la mirada aveces el mejor camino para hacerlo. Y todo ocurre cuando nos animamos a amar y a permitirlo. Todos tenemos la capacidad de hacerlo, por eso considero que la identificación de esta obra puede tocar a muchas sensibilidades y no sólo la mía ¿Quién no quiere amar y ser amado? Cuando el arte toca estas cuerdas tan cercanas a todos creo que ha logrado su cometido: poder mirar al mundo con mejores intenciones.

Sonia Frickx

26/6/10

PALABRAS DE ESPECTADORES XIII (2010)

Una obra que llega al corazon... una tierna y bella historia de amor contada de una manera muy sencilla y profunda.
El sutil trabajo de Julia Muzio deja entrever que a veces para ponerse un personaje al hombro no hacen falta textos grandilocuentes y que como en este caso las palabras huelgan. Su ternura llega y emociona.
Por su parte German de Silva contrasta de manera brillante creando un personaje que a simple vista parece bruto y tosco pero que internamente ama casi con la inocencia de un niño.
El gran trabajo de estos dos actores por supuesto no seria posible sin la direccion de Veronica quien de manera inteligente, en una hora de espectaculo capta la atencion del publico que en medio de preguntas como: quienes son? y que se esconde detras de estos dos personajes? transita la historia y se hace participe de ella hasta conmoverse.

Oscar Cayon

25/11/09

UN VESTIDO Y UN AMOR de Ezequiel Galeano

“... no se si eras un ángel o un rubí...”

A riesgo de exagerar, podría decirse que “Voto de silencio” es, de todas las de la cartelera teatral porteña, la obra más cinematográfica. En un circuito que hace gala de sus múltiples (aunque no siempre fructíferas) ofertas interdisciplinarias, que incluye desde adaptaciones más o menos fieles de clásicos de la literatura universal o de relatos provenientes de internet hasta producciones de alto costo basadas en programas televisivos, la obra de Verónica Mc Loughlin se destaca porque utiliza procedimientos del cine para potenciar sus intenciones estilísticas y narrativas; dicho de otro modo, la novedad radica en que lo que se logra aquí no es copiar ni reproducir sino más bien traducir algunas herramientas “puramente cinematográficas” con el objetivo de expandir el sentido más allá de los límites estrictos de la teatralidad.

De la misma manera en que Rafael Spregelburd “teatralizó” el concepto fílmico de profundidad de campo en “La estupidez”, Mc Loughlin hace lo propio con el de fuera de campo. Y para ello cuenta con la notable colaboración de Matías Iaccarino en el diseño de iluminación y de Manuel Toyos en el diseño sonoro. Ambos entienden que los aspectos técnicos de una obra no sólo apoyan y acompañan la narración sino que además construyen sentido en paralelo al relato; es decir, estos aspectos agregan significación pero nunca subrayan ni repiten. De esta manera, “Voto de silencio” se transforma desde el principio, sin prisa pero sin pausa, en una obra centrípeta: jamás gira sobre sí misma; aprovecha lo concentrado de la anécdota primaria para multiplicar (“hacia”) su razón de ser.

Así, los actores no salen del escenario sólo para dejar de estar en escena; lo que hacen es permitir que un mundo (uno que se halla fuera de las paredes que acotan la diégesis) ingrese en el universo narrativo para transformar lo que se puede ver. Y en este aspecto es en el que luz y sonido redefinen constantemente lo puramente denotado. A esto se suma la habilidad de la directora para mantener el pulso y la progresión dramáticas del relato, evitando cada vez los lugares comunes inherentes a la temática en cuestión. Para lograrlo, se ha reunido con otros dos colaboradores de alto nivel: Germán de Silva y Julia Muzio; ellos establecen su “relación escénica” con una vocación sin estruendos pero altamente sincronizada, sin urgencias pero concentrados en el desenlace, concientes de lo que se espera de sus personajes pero capaces de un humor y una inocencia no muchas veces visto.

Esta ópera prima es además un pequeño tratado “antropológico” sobre el vestido, entendido no como una prenda de vestir femenina sino como una construcción cultural, como un aspecto de la vida del ser humano capaz de definir lo que somos y lo que deseamos en tanto sujetos. Un vestido floreado, un costurero de mimbre, una máquina de coser, una valija… sucintos elementos que van delineando el mapa de la identidad de un hombre y una mujer.

Finalmente, aunque no por ello menos central, esta pieza es también una historia de amor; o mejor aún, una historia sobre la capacidad de transformación del amor.

Ezequiel Galeano

10/11/09

PALABRAS DE ESPECTADORES XII

Recien llego a casa con las imagenes y sensaciones de Voto, todavia frescas. Sonaré repetitivo, pero gracias por ese momento tan lindo que me hicieron pasar. Son de esos tesoritos que a uno le quedan grabados por mucho tiempo. Tanta simpleza, tan poquito, tanto amor conmueve. Quienes son esos 2 seres? de donde vienen? adonde van? donde estan? por que llegaron hasta donde llegaron? Que misterio tan encantandor. Hoy me hicieron volver a mi pueblo, a mi familia. A lo simple. Hoy me voy a dormir como si me hubiesen hecho una caricia. Y como si alguien me dijera "buenas noches, que sueñes algo lindo" Gracias Vero.
Luciano

PALABRAS DE ESPECTADORES EN FRANCES

Merci bien de ta recommandation de voir la pièce Voto de silencio!

Cecilia et moi, nous sommes allées la voir hier soir.

C’est vraiment une pièce très belle : le jeu, la mise en scène, les silences, les absences, tout : simplement superbe. Et d’une simplicité chargée d’émotion et de sens.

Merci d’avoir partagé cette petite perle !

Bises,

Marcela

PALABRAS DE ESPECTADORES XII

Hola Vero! No se si corresponda, pero me dieron ganas de hacerte una pequeña devolución de lo que me causó la obra.
No soy experto en teatro, de hecho fui muy pocas veces, así que no me voy a poner a hablar de la iluminación ni de la dirección, o actuaciones, ni nada técnico. Pero sí puedo decirte que en el momento la disfruté un montón, y que me re gustó, y la pasé muy bien.

Después reflexionando un poco me dí cuenta qué fue para mí lo copado. Me sale hacerte una analogía con la guitarra para explicarme mejor (yo toco hace algún tiempo).

Cuando escucho a Pappo, BB king, y tantos otros, hay veces que te das cuenta que lo que están haciendo es re simple. Por ahí los chabones tocan en una escala re sencilla, no hacen nada del otro mundo, un compás de 4/4 re cuadrado, y sin embargo te transmiten un montón. Tocan dos notas y simplemente (uno no sabe bien por qué) suena muuuuy bien. ¿Y dónde está la analogía? Y la verdad que si alguien me pregunta a mí, cómo es voto de silencio, yo le cuento que es un tipo que se va con una minita que era monja y empiezan una vida juntos. O sea, recontra sencillo, peeeero, al estar ahí y verla, simplemente te metes en la historia y te enganchas, y la disfrutas.

Eso creo que podría decirse que se puede lograr porque "ahí atrás" hay alguien con talento. Se nota en los detalles, en cómo se manejan los tiempos. Como cuando Ana se encierra, antes de viajar, y queda todo en silencio, y te deja como re a la expectativa, jejeje, y entra él y rompe el silencio de un patadón en la puerta. O detalles como cuando ana se suelta el pelo y uno piensa "epa... mira la monjita" jajja. Qué se yo, no entiendo mucho pero es lo que me pareció a mí. Me parece que de verdad está muy copado lo que lograste (lograron).

A lo mejor con un "me gustó mucho" alcanzaba, jeje.

Te mando un beso, y felicitaciones! Te deseo lo mejor.

Y a seguir creciendo! Que es lo más lindo.
Agustín Calcagno.



18/10/09

PALABRAS DE ESPECTADORES XII

..."La escena es abordada por partículas que sólo por su detalle se hacen respirables.

Pequeñas y casi imperceptibles, en donde su textura y volumen, se nos aparecen segundos antes de que finalicen su transitar.

El desplegar de lo pequeño nos exige a la vez que nos invita a abrir la mirada y montarla en la intensidad que trasmiten sus minúsculas esencias.

Minúsculas, simples y aún así, portadoras de todo el caudal que la potencia de lo bello osa, siempre, trasmitir a nuestros cuerpos"...

Enviado por Laura Bagnato

8/10/09

PALABRAS DE ESPECTADORES XI

"Voto de Silencio", un viaje al interior, al centro de uno, a ese lugar que aún queda libre de opresión, virgen, santificado. Un espacio reprimido, una valija donde esconderse, ocultarse de la mirada misericordiosa, del panóptico supremo. Un ángel cubriéndose de la lluvia. Un tren. Otro viaje. "Voto de Silencio" invita a viajar y a no callar. A probar el amor, a animarse, a dar el paso que tanto queremos dar. A ir en busca del calor de un beso, de una manta, de un mate con tostadas. En lo pequeño está lo grande. En lo minúsculo, lo sensible. Dos personajes cubiertos de carcomidos ropajes, virtuosas capas de moralidad donde los pensamientos más salvajes no tienen lugar ni razón de ser. El tiempo todo lo puede. Purga pero también marchita. Ya no se puede dejar pasar otro tren. El momento es ahora, la decisión tal vez está tomada hace tiempo. El miedo a lo desconocido no tendrá fuerza suficiente para impedir que estas dos bocas/almas tropiecen. Es señal que el camino ya está emprendido y el viaje comenzó. La obra es convincente. El texto preciso. Las actuaciones significativas. Una puesta coherente y una fuerte imagen cinematográfica hacen de "Voto de Silencio" una obra sincera, sencilla y contundente.
Rodrigo Serrano

22/9/09

Y UNO MAS

Un tipo de historia que ojalá que todos tengan la oportunidad de vivir alguna vez.
Voto de silencio, qué decir? Está todo muy cuidado, muy pensado.
Hay un todo funcionando al mismo ritmo, desde las actuaciones de German y Julia (impecables) hasta el sonido ambiente y las luces. Felicitaciones Vero por tu obsesividad en los detalles.
Para ver y dejarse envolver por lo simple y por lo íntimo.
Voto de silencio, no apto para insensibles
Fernando de Blas

OTRO COMENTARIO

Recomiendo vivamente la experiencia de Voto de Silencio. Es uno de esos rinconcitos que uno se guarda para sí, para mimarse un poquito. Las sólidas actuaciones de Julia Muzio y Germán De Silva conforman un ámbito de misterio ideal y necesario para el recorrido de la obra, y el espacio escénico está muy bien recreado, tanto por la escenografía, como por la labor sonora y especialmente lumínica de Matías Iaccarino. La obra de Verónica Mc Loughlin cumple ampliamente con las expectativas que su nombre invita a hacerse (o que pueda hacerse un conocedor de su obra)
Pablo Defazio

8/9/09

*Veo veo las palabras nunca son*

“cine mudo: no es que le falten los sonidos, es que tiene el  silencio” escribió la poeta cubana*.

La obra presenta al teatro. Sintética, cuasiminimalista, no pocos sino mínimos elementos. Como espectador uno puede palpar el mundo y agregarle el propio. La obra habilita esa posibilidad tanto desde la puesta en escena, las actuaciones de extrema sensibilidad, entrega y generosidad, como por el texto que nos contagia. Transviaja imágenes alusivas que nos hacen ver allí donde no hay. La obra tiene el movimiento del mar; fluido, fuerte y envolvente.

la fluidez se la llevan las actuaciones con sus sutilezas y diferentes respiraciones, el texto con sus imágenes,

la fuerza la dirección del silencio

lo envolvente a uno.

Los ritmos y fuerzas que luchan en cada personajes, así, convidadas como en un acuario nadando en la escena diminuta del mismo escenario que es 2 y mil espacios por los que transita el cuerpo del amor.

Lo infantil, lo inocente y la insurrección que conlleva el amor cuidar

No puede ser que sólo lo feo sea verdad dice un personaje ante la emoción desbordante y la belleza con que el amor viste a la cotidianeidad con su manto liviandad amor amoral, revelación de que los momentos florecen y alcanza a las fibras.

Esta obra abre la puerta a cómo al amor en su estatuto de verdad le resulta imprescindible prescindir y por lo tanto revuelve, decide:

para que haya amor o amor cuando:

no necesitar comprar, vender, tener , clasificar, no más y más, no hablar todo el tiempo, no hablar casi todo el tiempo, casi no hablar. Con menos, decir silencios.

Deja en jaque al lenguaje la obra, no se pregunta por el lenguaje como sistema de signos, como estructura-institución, habita allí donde la acción inscribe textos con los que dialogar.

Los personajes se cuentan los sueños. Y viajan a uno de ellos

Salto de piano, la lluvia, el sol, el campo, el tren, la ciudad lejos, la valija-cama, el hombre niño, la muchacha-que se muda.vestidos de amor y de flores.de bicicletas y pastel. el desayuno ritual. un dedo de perfume en cada trasoreja. Una campana. Salto y beso.

No hay truco no hay efecto especial, la magia se desvela.

voto de silencio: no es que le falten palabras, es que tiene lo que pasa.

Gracias por este regalo.

*Fina Garcia-Marruz

Valeria Fadel

MAS PALABRAS...

A veces es necesario no hablar para decir mucho. A veces, basta con una mirada para decir todo. Con un gesto para expresar lo q sentimos.
La ópera prima teatral de Verónica Mc Loughlin es un culto a lo simple, a la ternura absoluta, a la no pretensión, es una apuesta a la pureza de los recursos mas elementales como base para un gran viaje de emociones.
VOTO DE SILENCIO me transportó a mi pasado, al campo, al interior, a lo simple, a la confianza, a mi infancia a través de todos los sentidos, apoyados en los recursos teatrales con los que se cuenta.
Pude oler el pasto con el rocío de la mañana, o sentir ésa brisa de la noche en el medio del campo. Puder ver la inmensidad de la soledad absoluta o contemplar la simpleza de la nada como el todo. Pude saborear ésos desayunos o emocionarme con una mañana que asoma por la ventana en el medio del silencio.
Los actores, con su excelente trabajo, redoblan la apuesta y construyen criaturas simples, dulces, queribles, que se acercan y se alejan todo el tiempo.
VOTO DE SILENCIO es un viaje muy recomendable. es detener el tiempo, la locura diaria de lo cotidiano y poder entrar en un espacio de quietud donde cada gesto es importante, donde cada palabra y movimiento cobran valor único y donde el espectador no podrá perderse ninguno de los detalles porque ahí radica la grandeza de ésta obra, volver a darle valor a lo más importante de la vida.

Santiago Fraccarolli

5/9/09

PALABRAS DE ESPECTADORES X

Voto de silencio me hizo apreciar el tiempo, cada momento me sentí atraída por lo que iba pasando y sentí la historia cerca, fui espectadora de besar con la mirada. Un inocente y profundo juego con la mirada, cuando eso se hace inevitable.

Apreciar el tiempo, besar con la mirada. El juego inocente y elegido de mirar, de ver. Bellos actores para ese juego, donde la luz, la música, el espacio y la dirección están siendo parte vital para detener el tiempo y contar. Todos necesitan contar ese beso.

Sentí una pieza sutil, me hicieron apreciar lo pequeño con una intensidad suave. Todos elementos teatrales colaboran precisamente en contar la historia de este beso. Nada se ve más que otra cosa, todo es parte. Me hizo detener el tiempo en ese gesto bello de mirarnos y besar. Ese beso que está llegando. Me quedé con la mirada de los dos actores, con lo que construyen con eso, y que si lo recuerdo puedo construirlo otra vez.

juliana muras

4/9/09

PALABRAS DE ESPECTADORES IX

A veces me sucede que como espectador (y por qué no como actor), me pregunto qué debe contarse en una obra de teatro. Qué es lo que interesa de una historia, qué es lo que se debería poner en escena; y creo que muchas veces me encuentro como respuesta con grandes enfrentamientos o conflictos antagónicos.
Voto de Silencio, demuestra que la simpleza es bella... y que a veces, las cosas suceden... simplemente... así... sin grandes complicaciones...
La historia se cuenta bien, se actúa bien, y no necesita (ni pretende) nada más que lo que es.
Una caricia, un mimo, un besito en la frente antes de dormir; Voto de Silencio es la mejor manera de arrancar la semana.


Juan.

28/8/09

PALABRAS DE ESPECTADORES VIII

"...la obra me encantó. Encantó es la palabra correcta, de principio a fin quedé absorvido por la obra, soy una persona muy crítica (esto no es muy bueno porque a veces me paraliza) y aunque mi fuerte no es el teatro y sí el teatro-danza, valga la aclaración, a medida que veo una obra juzgo mucho aquello que creo correcto o no... en el caso de Voto, por momentos al principio me generó una especie de "uy cómo van a llenar este cuarto tan despojado con algo poetico, agradable, no-aburrido"...entonces en el devenir todo se fue organizando de una manera natural y cómoda y atrapante... creo que manejas la teatralidad, la actuacion y la historia con mucho intuición y sencillez (todo es tan sencillo, justo...gracias a dios!)... me encanto verlo a Germán haciendo tu obra, calza barbaro...la chica no la conozco pero tambien, esta super!... El final me hizo ruido, un poco, y aun no se bien que es; quizas mis ganas de más...es como que termina así de rapido...¡lo que dura un buen beso! (...y cuanto dura un buen beso?)...je!!!
Congratulations!!!!" Lucas